20 de diciembre de 2010

El Mariscal que vivió en Berisso

Walter, conocido como “el ruso” era un hombre enigmático. Trabajaba como mecánico reparando máquinas en el frigorífico Swift de Berisso durante una jornada que se extendía de las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche, pero nadie sabía quién era en verdad ese hombre misterioso. De ahí surgió un mito en el que muchos aseguraran que se trataba del Mariscal Tito que había huido de los yugoslavos que lo perseguían por ser comunista, quien más tarde regresaría a su tierra para ser el Jefe de Estado de Yugoslavia.

El Mariscal Tito (cuyo verdadero nombre era “Josip Broz”) nació en el Imperio Austrohúngaro en 1892. Luchó en la Primera Guerra Mundial, fue tomado prisionero y llevado a Rusia. Luego de lograr escapar, participa de la Guerra Civil Rusa y vuelve a Yugoslavia, en donde se involucra con el Partido Comunista Yugoslavo, razón por la cual fue apresado por la policía en abril de 1928, ya que el Partido Comunista estaba prohibido. Luego de un juicio en que se lo sentenció a 5 años de prisión, fue llevado a la cárcel de Lepoglava. Gracias a sus habilidades se le permitió salir bajo custodia a reparar sistemas eléctricos en las casas del pueblo; así fue como al estar trabajando en un bar logró junto a varios amigos emborrachar al guardia de turno y escapar hacia la frontera. Se dice que con pasaportes falsos pudo embarcarse en el barco Princesa María, que zarpó de la ciudad de Génova con destino al puerto de Buenos Aires. Tras un mes de viaje desembarcó en Argentina y luego llegó a Berisso el 20 de octubre de 1930.

Tras conseguir
trabajo en el frigorífico, se instaló en la pensión “El Turco”, sobre la calle Nueva York. Siempre iba a comer al restaurante “El Águila”, y se juntaba en el bar Rawson a charlar con Vania Kalinoff, un hombre ruso que había participado en los inicios de la revolución comunista rusa.

Se cuenta que pese a estar rodeado de fanáticos de Gimnasia, se hizo simpatizante de Estudiantes ya que el escudo y la camiseta del club platense eran muy similares a las de su querido Crvena Zvezda de Belgrado. Incluso algunos de sus compatriotas que aun viven en Berisso, relatan que durante la gira mundial de Estudiantes en 1968, el Mariscal Tito recibió personalmente a todo al equipo en la capital yugoslava.

La supuesta infiltración
de Tito en el frigorífico, habría sido para expandir entre los obreros la ideología marxista. Al considerarlo como un “elemento peligroso” por tratar de organizar a los obreros para exigir un salario justo y mejores condiciones laborales, fue despedido. Más tarde sería encarcelado tras aplicarse la Ley de Residencia, la cual indica que se podía expulsar del país a “todo extranjero cuya conducta comprometiera la seguridad nacional o perturbara el orden público”. Finalmente se lo deportó de regreso a Yugoslavia en 1931, donde se convertiría en el conductor del Partido Comunista.

Hubo varias investigaciones para ver si este mito era cierto, pero nunca pudo encontrarse información
que sirviera para aclarar esta historia. La historiadora Lobato no encontró a nadie con ese apellido entre las fichas del frigorífico Swift, aunque pudo haber usado una identidad falsa. También Guadalupe Rivero comenta que “Existen registrados dos Josip Broz que ingresaron a la Argentina. La paradoja es que en las aldeas europeas todos tienen el mismo apellido, por lo cual cualquiera podría llamarse igual que Tito. Además, teniendo en cuenta la inmensa cantidad de identidades del Mariscal (ocho por lo menos) sería muy extraño que hubiera entrado al país con su nombre real. Y la documentación que debería estar en la Dirección Nacional de Migraciones no se encuentra”.

Hasta entonces el mito del Mariscal Tito viviendo en Berisso continuará contándose entre los pobladores de la zona, muchos de los cuales son inmigrantes que aseguran haberlo conocido. Incluso en lo que era el Bar Sportsman, el artista Cristian del Vito pintó un mural en el que se ve detrás de todo a Tito sentado en el bar.



Fotos:
1. Foto del Mariscal Tito.
2. Frigorífico Swift de Berisso.
3. Camiseta del Crvena Zvezda y de Estudiantes de La Plata.
4. Mariscal Tito junto al presidente de los Estados Unidos, John Kennedy
5. Mural en el Bar Sportsman, donde se lo ve a Tito sentado al fondo.

Fuentes:
“El Mariscal Tito y sus andanzas por Berisso”, Diario El Día, 25/4/1999
“Cuando el Mariscal Tito vivió en Berisso”, Diario Hoy, 14/3/2004
“El Mariscal Tito en Berisso”, Diario Hoy, 20/2/2010
“Josip Broz Tito: un enigma argentino”, Guadalupe Rivero

4 comentarios:

agusto dijo...

Tanta investigacion sin frutos... porque no le preguntan al plantel de estudiantes del 68 si se encontraron con tito? No es mas facil?

Nico dijo...

@agusto: Supongo que para no acabar con el mito, nadie contactó con los jugadores para preguntarles. Igual eso no resolvería si Tito vivió o no en Berisso.

Javier Ardouin dijo...

Tito en 1930 estaba en carcel en Yogoslavia, lo estuvo entre el 28 y el 34. Ya era una persona importante en la estructura del PC de ese país. Me parece sumamente inverosimil la historia.

osvaldo cortese dijo...

Jamás se dijo nada del encuentro del plantel de Estudiantes del '68 con el Mariscal Tito en Belgrado.
Por ende, ya puede darse por descartado ese desacierto pero quizás siendo muy jóven pudo haber caminado y trabajado en Berisso un breve tiempo; también se dice que en 1912 reabajó como peón en las obras del Subte "A" en Buenos Aires y eso me resulta más creíble.
Lo que si parece cierto es que el megamillonario Aristóteles Onassis anduvo por Berisso vendiendo manzanas.