21 de julio de 2010

El túnel secreto de avenida 51

Hace ya muchos años que las historias de túneles secretos bajo las calles platenses circulan entre la gente. Muchos afirman que la intención de alinear los principales edificios públicos a lo largo del eje fundacional fue para comunicarlos de forma subterránea, y que la “inexistente” calle 52 en realidad sí existe, pero bajo tierra.

Este mito se formalizó al figurar en el libro “La historia oculta de la ciudad de La Plata”, de Gualberto Reynal. En esa obra, el autor plantea su hipótesis acerca de este tema junto con los datos que comentaré a continuación, y afirma que no existe un único túnel por debajo de avenida 51, sino que en La Plata hay toda una red de túneles secretos que fueron construidos entre 1916 y 1919.

Este túnel que se extendería a lo largo de avenida 51 y tendría un acceso en la Plaza Islas Malvinas, donde antiguamente estaba el Regimiento 7. El mismo continuaría comunicando los siguientes edificios: Antiguo Regimiento 7 (Centro Cultural Plaza Islas Malvinas), Catedral de La Plata, Escuela Normal Nº1, Palacio D’ Amico (Arzobispado de La Plata), Colegio San José, Palacio Municipal, Legislatura, Casa de Gobierno y Ministerio de Seguridad. Incluso también se dice que su extensión sería mayor, llegando de un lado hasta el destacamento de bomberos en el Paseo del Bosque y del otro lado hasta el Parque Vucetich. Estos pasadizos estarían construidos a una profundidad de entre 5 y 7 metros, y su diámetro se calcula en 2 o 3 metros.
El tramo que salía desde el Palacio D’ Amico habría sido usado por obispos para acceder hasta la Catedral, e incluso hasta la Escuela Normal Nº1 (construida en 1930), pero el acceso a este último habría sido bloqueado al terminar las torres de la Catedral en 1999.

La función de estos túneles no está del todo clara. Reynal afirma
que en el caso del Regimiento 7 servirían como vía de escape ante ataques, como el ocurrido en la revolución de 1956 cuando se bombardeó la base militar luego de la sublevación del Teniente Coronel Oscar Lorenzo Cogorno. Se dice que durante ese ataque, muchos de los soldados utilizaron el túnel que iba en dirección a la Catedral para escapar del lugar y salvarse del feroz bombardeo. También hay quienes afirman que durante la última dictadura militar en 1976 volvieron a usarse para que los soldados pudieran ir de un edificio a otro sin ser vistos. Pero lo cierto es que la mayoría de los historiadores afirman que este túnel no puede existir ya que La Plata nunca tuvo ataques de indios, contrabando o alguna situación bélica que justificara su construcción (además de que hacerlos involucraría un gasto enorme de dinero, y no hay ningún documento que avale esto).

Actualmente este túnel estaría tapado con basura y agua acumulada durante los años de abandono desde la última vez que se usó. Es por eso que Gualberto Reynal realizó varios expedientes que fueron presentados en 1996 a la Municipalidad exigiendo que se realizaran las investigaciones necesarias para comprobar si realmente existe, pero esto nunca ocurrió. Durante estos últimos meses se realizaron excavaciones en la Plaza Islas Malvinas en busca del acceso a ese túnel pero todavía no pudo ser hallado, mientras tanto la búsqueda continuará en otros puntos de la ciudad.




Fotos:

1.
Portada del libro "La historia oculta de la ciudad de La Plata", de Gualberto Reynal.
2. Lugares y edificios que tendrían acceso al túnel: Paseo del bosque, Ministerio de Seguridad, Casa de Gobierno, Legislatura, Colegio San José, Palacio Municipal, Escuela Normal Nº1, Catedral, Palacio D'Amico, Centro Cultural Plaza Islas Malvinas y Parque San Martín.

3.
Mapa de la ciudad en donde se ve la extensión del túnel (color azul) y las supuestas prolongaciones (color verde).
4. Tapas de una cámara subterránea de agua en Plaza Moreno (año 1920).

5. Fotos recientes de la supuesta entrada al túnel debajo del Palacio Municipal (obtenida del blog "Túneles de la ciudad de La Plata), y también de las investigaciones en el edificio del Normal Nº1.


Fuentes:

“La historia oculta de la ciudad de La Plata”, Gualberto Reynal

Blog “Túneles en la ciudad de La Plata”

“El enigma de los túneles platenses, una leyenda que se reflota en la ciudad”, Diario El Día, 17/4/1996

“Retorna el mito de los túneles”, Diario Hoy, 19/5/2005

“Supuestos túneles secretos en pleno centro”, Diario Hoy, 8/7/1997

“Fantasmas de antaño se pasean por La Plata”, Diario Hoy, 9/5/1999

“Historia platense”, Diario Hoy, 26/5/1999

“Avanza la investigación de túneles en la ciudad”, Diario El Día, 27/6/2010

“Mitos platenses”, Roberto Abrodos

16 de julio de 2010

¿Sangre real en las diagonales?

El ingeniero Pedro Benoit es conocido por los platenses por haber sido el jefe del grupo de ingenieros que diseñó el trazado de la ciudad, además de haber hecho otros edificios de La Plata como la Catedral, el edificio del Departamento de Ingenieros, la entrada al cementerio y la iglesia San Ponciano. Pero existe también un gran misterio sobre su origen, ya que muchos lo vinculan como uno de los descendientes de la Corona Real Francesa.

El padre de Pedro Benoit fue el arquitecto e ingeniero francés Pierre Benoit, quien sería en realidad el heredero a la Corona de Francia, el famoso Luis XVII, hijo de Luis XVI y María Antonieta. Pero para entender bien esta historia, la voy a comentar cronológicamente a continuación:

El misterio de la muerte de Luis XVII

En 1789 estalla en Francia la Revolución Francesa y son tomados prisioneros el rey Luis XVI, la reina María Antonieta y sus hijos, entre los cuales
estaba Luis XVII (el supuesto padre de Pedro Benoit). Los reyes son guillotinados y Luis XVII estuvo en prisión durante tres años, hasta que murió de tuberculosis a la edad de 10 años y fue enterrado en un cementerio de París. Lo extraño ocurrió cuando se exhumaron sus restos, los cuales no coincidían con un niño de 10 años, sino con uno de 16. Esto fue comprobado por una pericia realizada en 1995.

El verdadero destino del heredero a la corona
Al descu
brir eso, se empezó a investigar la otra versión, que dice que Luis XVII no murió de tuberculosis en prisión, sino que fue ocultado por una familia de nobles que lo llevaron hasta el pueblo de Calais, al norte de Francia. Allí recibió una educación privilegiada por la cual aprendió varios idiomas, pintura, arquitectura y navegación.

Llegada de Luis XVII a la Argentina

En 1818 llega a C
olombia escoltado por masones y portando una carta de recomendación para Simón Bolívar, firmada por el mismísimo Napoleón Bonaparte. Finalmente no puede establecerse allí, así que el barco zarpa hacia el puerto de Buenos Aires. Ya en Argentina, declara que había servido a Francia como marino de 1808 a 1814, e incluso que peleó en la batalla de Waterloo tras lo cual fue tomado prisionero por los ingleses hasta que pudo fugarse. No supo decir nada sobre sus padres, pero cuando le preguntaron su nombre, dijo que se llamaba Pierre Benoit.

Los orígenes de Pierre Benoit
Benoit mantuvo a lo largo de su vida un gran hermetismo de su vida en Francia. Nunca fue claro al indicar quienes eran sus padres, ya que la respuesta nunca era la misma; a veces indicaba que había nacido “en cuna de oro”, otras veces que era “hijo de una lavandera” o “de un pescador del puerto de Calais”. Lo mismo ocurría cuando le preguntaban su fecha de nacimiento o de bautismo. Recién para su casamiento indicó que sus padres se llamaban “Pedro Benoit” y “María Juana Daulo”… y allí sus descendientes descubrieron el nombre oculto de María Antonieta: “Marie [Antoinette Josepha] Jeanne[, archiduchese] D[']Au[triche et de] Lo[rraine]”. Muchas veces recibía correspondencia de Francia, la cual hacía desaparecer sin que nadie pudiera leerla.

Los signos ocultos

Al quitarle el marco a un autorretrato suyo, se de
scubrieron flores de lis (que estarían relacionadas con su origen real). También dejó en numerosas pinturas unas inscripciones como “del fin” o “del Z”, que se interpretan como “Delfín”; o “del is” (que se leería como “de lis”). Además, en las firmas de sus planos parecen confundirse una “P” de Pierre con una “L” y una “C” entrelazadas (de Luis Carlos); y la “B” de Benoit también se transforma en una “R” de rey. En otros trabajos aparecen escondidas las letras “L C R F” que se leerían como “Luis Carlos Rey de Francia”.

Una muerte tan turbia como su pasado
Benoit pasó sus últimos años convaleciente en cama por una parálisis en sus piernas. En agosto de 1852, llegó desde Francia un “doctor” que fue a su casa solicita
ndo verlo. Su esposa dejó pasar a este hombre a la habitación donde estaba Pierre y los dejó a solas al comprobar que se conocían. Al pasar un rato el médico se despidió diciéndole a la mujer que no molestara a su marido porque se había quedado dormido; lo cierto es que Pierre no despertó nunca más. En 1996, cuando ya habían pasado 144 años de su muerte, se exhumaron los restos de Pierre Benoit del cementerio de la Recoleta por la investigación de su origen, y mediante un análisis se determinó que había muerto envenenado con arsénico.

Las confesiones secretas

Hace unos años Lucía Zapiola, la tataranieta de Pierre Benoit, publicó el libr
o “Soy Luis XVII. Debo llamarme Pierre Benoit”. Allí se dio a conocer la confesión que Pierre le habría hecho a su hija Petrona en sus memorias: “A fines de 1793, en la época del Terror, una mujer de cierta edad y un hombre me llevaron escondido debajo de una amplia capa, en una calesa, una noche oscura y me entregaron al matrimonio Benoit, en el Puerto de Calais. No me pidas Petrona hablar de antes de esa noche. Recibí educación esmerada y privada, estaba como escondido, pero muy bien tratado; con gran cariño”.

El fin del mito
En el año 2000 se realizaron pruebas de ADN en las Universidades de Lovaina y de Munster, comparando los de muestras del cabello de María Antonieta con tejidos del corazón que supuestamente era de Luis XVII (había sido robado por el doctor que le realizó la autopsia luego de que muriera por neumonía). Los resultados despejaron toda duda: El niño que había muerto prisionero en la prisión del Temple de París era el verdadero Luis XVII, hijo de Luis XVI y María Antonieta, tras lo cual la leyenda de la sangre real en La Plata había llegado a su fin.




Fotos:

1. Luis XVI
se despide de María Antonieta y sus hijos antes de ser guillotinado.
2. Pintura de Luis XVII, el supuesto padre de Pedro Benoit.

3. Napoleón Bonaparte, Emperador de Francia.

4. Árbol genealógica de la supuesta ascendencia de la familia Benoit.

5. Autoretrato de Pierre Benoit.

6. Hay una símbolo idéntico que se ve en la firma de Pedro Benoit (rojo) como también en la que se encontró en el testamento de Luis XVI (azul).

7. Portada de uno de los tantos libros que hablan de este mito.

8. Corazón de Luis XVII, que se conserva en la basílica de Saint-Denis.


Fuentes:

“Pedro Benoit habría sido nieto de Luis XVI de Francia”, Diario Hoy, 9/4/1998

“Los Zapiola, una familia vasco-argentina que convive con la memoria de Luis XVII y la herencia de la corona francesa”, Gonzalo Javier Auza

“La historia de ‘Luis XVII’”, Diario La Nación

“¿Sangre real en la ciudad de las diagonales?”, InfoAbasto, 8/11/2009

“La Masonería y la ciudad de La Plata: Un camino común a través del tiempo”, profesor César Arrondo

“Intentan probar que el hijo de Luis XVI de Francia vivió y murió en la Argentina”, Diario Clarín, 8/4/1998

“Ponen fin a un enigma histórico: Luis XVII murió en Francia”, Diario La Nación, 20/4/2000

10 de julio de 2010

La divina proporción

Como mencioné hace poco, los masones que diseñaron el trazado de La Plata incluyeron en él algunos símbolos que están ocultos para los que no saben de su existencia. Pero de lo que voy a hablar en este post no es de un símbolo visible, sino de un número conocido como “número áureo” o la “divina proporción”.

Este número irracional
equivale a 1,61803… y es una proporción entre segmentos de rectas y se presenta mucho en la naturaleza como por ejemplo en la disposición de las hojas en un tallo, de los pétalos en una flor, la relación entre las ramas principales y el tronco de un árbol, etc. Al ser descubierto por el hombre, se lo implementó en la arquitectura y en el arte como la pirámide de Giza en Egipto, el Partenón de Atenas, el Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci y la Quinta Sinfonía de Beethoven.

Pero como ya sé que se estarán preguntando ¿Qué tiene que ver esto con La Plata?, paso a explicar: El número de la divina proporción está presente en el rombo formado por las cuatro diagonales centrales de la ciudad: 75, 76, 77 y 78, las cuales forman una figura llamada “vesica piscis” (vejiga de pez). Este símbolo es usado desde las antiguas civilizaciones de la Mesopotamia, África y Asia, y se lo considera una figura sagrada también por sus divinas proporciones.

Este es otro de los símbolos ocultos que fue introducido por los masones en el plano de la ciudad, ya que desde tiempos antiguos lo utilizaron para la construcción de edificios, cuando no se disponía de las herramientas modernas para hacerlo.


Fotos:
1. Símbolo del Museo de Ciencias Natuales de La Plata, que representa el corte de un caracol en el cual la relación de las espiras del interior espiralado forman el número áureo.
2. Rombo formado por las diagonales, en el cual también se representa este número.
3. Las relaciones entre articulaciones del Hombre de Vitruvio se corresponden al número áureo.

Fuentes:
“La masonería en la ciudad de La Plata”, Eduardo Sebastianelli
“El número de oro en el arte, el diseño y la naturaleza”, Ignacio Langarita



Otras entradas de interés:
* Benoit y el plano usado en París
* La ciudad de Julio Verne
* La verdadera historia del trazado platense
* La diagonal de la vida
* El temido número 13
* ¿Cómo determinar las calles mediante cálculos?
* Otro símbolo oculto: El árbol de la vida
* ¡666 por todas partes!
* ¿El Palacio Municipal está "de espaldas" a la Catedral?
* Las hermanas de La Plata (parte I)
* Las hermanas de La Plata (parte II)
* Desapariciones en el trazado platense
* La "otra ciudad" diseñada por Benoit en La Plata

7 de julio de 2010

La maldición de los gobernadores (segunda parte)

Pintura y escultura de Dardo
Melchor Ponciano, en el
Museo Dardo Rocha
(50 entre 13 y 14)
La maldición de los gobernadores que había realizado la bruja tolosana el día de la fundación, no solamente habría afectado el desarrollo de La Plata y la carrera política de Dardo Rocha, sino también a su propia familia.
Foto de la parroquia San Ponciano
el día de su habilitación

El 19 de noviembre de
1882 se colocó la piedra fundacional en Plaza Moreno, fecha que coincidía con el cumpleaños del segundo hijo varón de Dardo Rocha, llamado Dardo Melchor Ponciano. Casi cinco meses después, el 22 de abril de 1883, el joven Ponciano muere de “falso crup” (infección viral de las vías aéreas). Fue por esta pérdida que Dardo Rocha eligió el nombre de “San Ponciano” para la primera iglesia que se construyó en la ciudad y fue habilitada en el primer aniversario de la fundación; también porque Dardo era muy devoto de ese santo y se lo nombró como el patrono de ciudad de La Plata.


Fotos:

1. Pintura y escultura de Dardo Melchor Ponciano, en el Museo Dardo Rocha (50 entre 13 y 14)

2. Foto de la parroquia San Ponciano el día de su habilitación.


Fuentes:

“Álbum de la familia que forjó el nacimiento de nuestra ciudad”, Diario Hoy, 27/11/2006

“La Plata: ¿Ciudad hechizada?”, Diario Hoy, 3/2/2010

“Aquí está el padre de La Plata”, Revista Tiempos, 18/11/2007

4 de julio de 2010

El símbolo oculto en el plano de la ciudad

Símbolo masónico de la
escuadra y el compás
Casi todas las personas inician una búsqueda de los misterios que rodean a la ciudad de La Plata, terminan leyendo acerca de los masones que la fundaron y los símbolos ocultos que están presentes en las calles platenses. La masonería posee una simbología muy vasta que se presenta sobre todo en la arquitectura, y cuyo símbolo más representativo es sin duda el de la escuadra y el compás.

Esta imagen se puede observar formada en un mapa de La Plata, a lo largo de algunas de sus diagonales:
* El compás está formado por diagonal 77 y diagonal 78.
* La escuadra está formada por diagonal 73, diagonal 74, diagonal 79 y diagonal 80.

Vista en el plano de La Plata
de la escuadra y el compás
Busto de Pedro Benoit
en el cementerio de la
Recoleta, donde también
pueden verse estos símbolos
Ni siquiera los propios masones ponen en duda que la escuadra y el compás pueden verse en el plano de la ciudad ya que varias de las personas que colaboraron en su diseño como Dardo Rocha o Pedro Benoit formaban parte de esa logia; sin embargo, el arquitecto Alberto de Paula afirma que no se puede estar seguro de que esto sea así: “Se suele decir que en el diseño del trazado de La Plata, influyeron mucho las concepciones de la masonería, que se verían en cierta simbología en el trazado, como la escuadra y el compás, o las estatuas que apuntan hacia la Catedral. Esta suposición es fácil de decir, pero difícil de probar, porque en principio, el hecho de que una ciudad tenga diagonales en ángulo recto, como si fueran escuadras, no tiene ningún significado en particular. De hecho, hay en el mundo muchas ciudades con diagonales. El caso es que, en realidad, la ciudad con diagonales, se consideraba un diseño moderno, superador de la cuadrícula, pero ya había en la Argentina otras ciudades con diagonales, como Campana o Adrogué. Así que me parece difícil, que la masonería tuviera necesariamente algo que ver. Por otra parte, Dardo Rocha, en el discurso de fundación de La Plata, no hace ninguna referencia a este tipo de cosas”.

La misma postura mantiene el arquitecto Fernando Gandolfi, quien afirma que la presencia del símbolo de la escuadra y el compás en el plano platense, como una “huella” de los masones, no es más que un mito.

Fotos:
1. Símbolo masónico de la escuadra y el compás
2. Vista en el plano de La Plata de la escuadra y el compás.
3. Busto de Pedro Benoit en el cementerio de la Recoleta, donde también pueden verse estos símbolos.

Fuentes:
“¿Una ciudad trazada según la visión de los masones?”, Diario El Día, 7/11/2001
“La Plata y sus misterios ocultos”, Diario Hoy, 25/6/2000
“Benoit no tuvo nada que ver”, entrevista con el arquitecto De Paula
“La masonería y la ciudad de La Plata”, profesor César Arrondo



Otras entradas de interés:
* Benoit y el plano usado en París
* La ciudad de Julio Verne
* La verdadera historia del trazado platense
* La divina proporción
* La diagonal de la vida
* El temido número 13
* ¿Cómo determinar las calles mediante cálculos?
* Otro símbolo oculto: El árbol de la vida
* ¡666 por todas partes!
* ¿El Palacio Municipal está "de espaldas" a la Catedral?
* Las hermanas de La Plata (parte I)
* Las hermanas de La Plata (parte II)
* Desapariciones en el trazado platense
* La "otra ciudad" diseñada por Benoit en La Plata